Drag King
Un drag king es un artista de performance que se viste y actúa de manera masculina, personificando estereotipos de género masculinos como parte de su espectáculo128. Esta práctica, que forma parte del arte drag, implica la exageración o parodia de la masculinidad, ya sea para entretener, criticar normas sociales o explorar la identidad de género.
Las actuaciones de drag king suelen incluir:
- Sincronización de labios (lip sync)
- Bailes, coreografías y monólogos
- Imitación de celebridades masculinas (como Elvis Presley o Michael Jackson)
- Creación de personajes masculinos exagerados o arquetípicos (obreros, raperos, ejecutivos, etc.)
En cuanto a la preparación estética, los drag kings suelen:
- Vestir ropa masculina
- Utilizar vendajes o sujetadores deportivos para aplanar el pecho
- Crear barba o bigote con maquillaje o pelo real adherido con pegamento especial
- Usar rellenos en la ropa interior para simular genitales masculinos (“packing”)5
Cualquier persona puede ser drag king, independientemente de su identidad de género u orientación sexual; hay drag kings cis, trans, no binaries, lesbianas, queer, etc. Para muchas personas, el drag king es una vía de autoconocimiento, empoderamiento y crítica social, especialmente desde perspectivas feministas y queer.
Historia y relevancia cultural:
- El arte drag king tiene raíces históricas que se remontan a siglos atrás, con registros en la dinastía Tang en China y en los music halls británicos del siglo XIX67.
- En el siglo XX, figuras como Gladys Bentley y Stormé DeLarverie fueron pioneras en la escena drag king, especialmente en contextos afroamericanos y queer.
- Aunque tradicionalmente han recibido menos visibilidad que las drag queens, los drag kings han ganado reconocimiento y espacios propios, especialmente desde los años 90.
Impacto social:
- El drag king desafía las normas binarias de género y ofrece una herramienta creativa para cuestionar el poder, la masculinidad y la representación en la sociedad.
- Es una forma de resistencia y celebración dentro de las comunidades LGTBIQ+, generando espacios seguros de encuentro, experimentación y apoyo mutuo.
En resumen, el drag king es tanto una expresión artística como una herramienta política y social para explorar, celebrar y subvertir la masculinidad y las normas de género.
