Lenguaje Corporal Poderoso: Lo que el Burlesque me Enseñó
El burlesque cambia tu lenguaje corporal (y no me lo esperaba)
Hay algo que nadie te dice cuando empiezas con el burlesque. Que los cambios no se quedan en el escenario.
Tu lenguaje corporal cambia. Fuera de clase, fuera del número, fuera de todo. Y no lo decides — simplemente pasa.
El lenguaje corporal empieza con la postura
El corsé te obliga a erguirte. Eso lo saben todas. Pero lo que no esperaba es que, meses después de llevarlo, mi espalda lo recordara sola.
Caminas diferente cuando has tenido que caminar con intención. No más rápido. No más despacio. Con más presencia.
Y eso se nota. Lo notan los demás antes de que tú te des cuenta.
Los guantes y el gesto deliberado
Ponerse unos guantes largos de satén te obliga a moverte despacio. No puedes ser brusca. El gesto tiene que ser limpio o queda fatal.
Practicas eso suficientes veces y algo cambia. Empiezas a hacer los gestos del día a día con más intención. Dar la mano, recoger algo del suelo, señalar. Pequeñas cosas.
El lenguaje corporal se educa así, sin darte cuenta — a base de repetir movimientos que exigen consciencia.
La boa y el permiso para ocupar espacio
La boa de plumas es ridícula. La primera vez que la usas, te ríes. La segunda, menos. La tercera, ya no te ríes porque estás demasiado ocupada moviéndote con ella.
Lo que te enseña es a ocupar espacio sin disculparte. A extender los brazos, a girar, a dejar que algo grande forme parte de tu cuerpo en movimiento.
Eso también se queda fuera del escenario. Aprendes más sobre el lenguaje corporal con una boa en cinco minutos que con cualquier libro de comunicación no verbal.
El abanico: mostrar y ocultar
El abanico te enseña algo más sutil. A jugar con lo que se ve y lo que no.
Hay una danza entre revelar y retener que, una vez aprendida, aparece en conversaciones, en reuniones, en cualquier sitio donde haya alguien mirándote.
No es manipulación. Es conciencia. Saber que tienes el control de lo que proyectas es una de las cosas más útiles que me ha dado el burlesque.
Las medias de red y la seguridad que no se explica
Hay una seguridad que viene de dentro y se muestra fuera. El lenguaje corporal la delata siempre — para bien y para mal.
Las medias de red no te dan esa seguridad. Pero te recuerdan que ya la tienes. Y a veces eso es suficiente para que el cuerpo lo exprese.
Puedes leer más sobre cómo desarrollar presencia escénica en cómo mejorar tu presencia escénica en burlesque y sobre los accesorios que cambian cómo te mueves en corsé, guantes y boas de plumas.
Si quieres entender mejor el origen de todo esto, la historia del burlesque en Wikipedia en español tiene bastante contexto.
