Cómo elegí mi personaje de burlesque: el día que nació Lady Xana
Hay personas que tardan meses en encontrar su personaje de burlesque.
Yo no tardé tanto. Pero tampoco fue inmediato.
Fue una decisión. Consciente. Con una intención detrás que tenía muy clara desde el principio.
Por qué el personaje de burlesque importa más de lo que parece
Cuando empiezas las clases de burlesque, nadie te obliga a tener un personaje. Puedes actuar siendo tú — o una versión un poco más atrevida de ti — y funciona.
Pero en algún momento te das cuenta de que el personaje no es un disfraz. Es una herramienta. Una forma de separar lo que haces encima del escenario de lo que eres en el día a día. Y esa separación, paradójicamente, te permite ser más honesta en escena.
Elegir mi personaje de burlesque fue elegir quién quería ser cuando las luces me apuntaban.
El origen: Asturias y la mitología que llevaba conmigo
Soy asturiana.
Y quería que eso se notara. No de manera folclórica ni literal — no iba a salir al escenario con una gaita. Sino de una manera que tuviera raíces reales. Que viniera de algún sitio verdadero.
En la mitología asturiana existe la xana. Una ninfa de los ríos. Misteriosa, poderosa, con una belleza que no pide permiso.
Cuando lo pensé por primera vez supe que era eso.
Lady Xana.
No lo descarté ni lo comparé con otras opciones. No hubo otras opciones. Era el nombre que conectaba mi origen con lo que quería proyectar encima de un escenario — algo que viniera de mí de verdad, no de una referencia externa.
Qué tiene Lady Xana que Eva no tiene en el día a día
Esta es la pregunta que me hago a veces.
Y la respuesta es sencilla: Lady Xana no duda.
Eva duda. Como todo el mundo. Calcula, mide, se pregunta si es demasiado o demasiado poco. Lady Xana no hace ninguna de esas cosas. Entra al escenario sabiendo exactamente cuánto espacio va a ocupar — y lo ocupa.
Esa seguridad no es fingida. Es una decisión que tomo en el momento en que me pongo el corsé y las luces se encienden. Me convierto en otra versión de mí misma. Más poderosa. Más presente. Sin las capas del día a día encima.
Eso es lo que hace un buen personaje de burlesque. No te aleja de ti — te acerca a la parte de ti que normalmente no muestras.
Lo que aprendí eligiendo nombre
El nombre importa más de lo que parece.
No es solo una etiqueta. Es lo primero que dices de ti misma antes de abrir la boca — el nombre ya comunica algo. Lady tiene clase y distancia al mismo tiempo. Xana tiene misterio y raíces.
Juntos dicen exactamente lo que quiero decir encima del escenario.
Si estás buscando tu personaje de burlesque y no sabes por dónde empezar, mi consejo es este: no busques fuera. Busca en lo que ya eres — en tu origen, en tu historia, en lo que llevas contigo aunque no lo muestres.
El personaje ya está ahí. Solo necesitas encontrarle el nombre.
Si quieres saber cómo fue mi primera vez encima del escenario siendo Lady Xana, puedes leer mi primer show de burlesque en Barcelona — donde todo esto se puso a prueba por primera vez.
Y si te interesa el mundo de la mitología asturiana y el origen de las xanas, la Wikipedia en español tiene una entrada sobre las xanas que merece la pena leer.
«Lady Xana no nació en un escenario. Nació en un río asturiano hace siglos. Yo solo la traje al foco.» — Lady Xana
